Emoción

Esto ocurrió hace 6 meses pero no acabé de darle forma hasta hace unos días.

Interstellar

El sábado antes de irnos de manifa a Santiago bajamos a visitar al abuelo Luis. Había un camión grúa aparcado delante de la puerta de su casa con un montón de ramas de árboles encima. Xián se emocionó completamente al verlo. Se puso a llorar desconsoladamente pidiendo que por favor no le cortaran más ramas al árbol, que el árbol estaba bien así. Le explicamos el porqué de la poda y pasó página. Lo que siempre quedará en mi memoria es el momento en el que la emoción lo embargó y el hecho de que le podaran unas ramas a un árbol lo llevara a una situación tan extrema.

Esta semana la emoción había estado a flor de piel. Llevándome a vivir experiencias que nunca antes había vivido.

El amor es la única cosa que percibimos que transciende el tiempo y el espacio.”

Hablemos de emoción

Hablemos de como los grandes narradores consiguen llegar a nuestra fibra más sensible y provocarnos emociones maravillosas o dolorosas. Aunque conocemos la definición, recordémosla:

emoción. (Del lat. emotĭo, -ōnis).

1. f. Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.

A mí me encanta emocionarme, la principal razón de que vea cine y sea un gran aficionado es por las emociones que me provoca. Y creedme, esta semana fue excesiva en cuanto a emociones. Tan excesiva que acabó con una de las experiencias más fascinantes e inolvidables que viví en mi vida. Sí.

Las experiencias no las podemos encuadrar únicamente por cómo fueron concebidas, sino que debemos hacerlo por cómo son recibidas. Y yo, aunque no lo dirías viéndome por la calle porque aparento ser una persona tranquila, soy una persona muy pasional. Tanto que cuando una nueva experiencia entra en mi vida me abro en canal y me abalanzo sobre ella dándolo todo y más. Es por eso que que cuando me llega, cuando realmente conecto con esa nueva experiencia soy excesivo y pasional a la hora de recordarla: la mejor película de mi vida, la mejor experiencia que viví, la mejor compra que hice en mi vida, … todo al límite. Esta semana la realidad superó eso límite, y para ello confluyeron 3 factores.

Factor 1

Sé que os reiréis si os digo que, seguramente, después de Sorpresa Sorpresa el programa más emocionante que vi en televisión es Top Chef. Con Pesadilla en la cocina tengo llorado algún día, pero con Top Chef llegué a pasarme 10 minutos llorando sin parar. Fue en la temporada 1, el día que los concursantes recibían unos vídeos de sus madres recordando el pasado, vídeos emotivos que les llegaban a ellos y también a mí. Y el sábado pasado viendo el siguiente programa repetido en streaming me emocioné finamente, muy finamente. Empaticé con los concursantes hasta tal punto que en ocasiones sentí que era ellos y esa empatía es la que me emociona.

Factor 2

El día siguiente de ver Top Chef era el día D. Ese día iba a ir al cine a ver Interstellar. De tarde fuimos a visitar a la tía Pete que tenía unos regalos para Xián, y al llegar a su casa nos encontramos con Sara tumbada en el sofá con un dolor de cuello tremebundo mirando The Impossible. En casa no habría visto la peli porque ya no tengo ni televisión, pero fue llegar allí, sentarme y conectar con María y su familia, y con Bayona y su película. Y al poco rato la emoción que invadió mi cuerpo se exteriorizó a través de unas lágrimas. A través de los ojos llorosos que tanto me gusta tener.

Factor 3

En el periódico ponía que la sesión era a las 20:30. Al llegar al cine Interstellar no estaba en los carteles por lo que nos salimos de la cola y nos fuimos a comer un bocata. Una decepción. Ibamos con unas ganas locas de ver la peli y no pudimos verla. Entonces mailof miró el periódico, miró en internet y me dijo:

-Pero tú preguntaste si la echan?

-No, hombre si no está anunciada es que no la echan.

-Hombre, si está en el periódico y en internet a lo mejor es que está mal el cartel.

-No creo, pero antes de ir para casa preguntamos.

Y fuimos a preguntar.

-Ponéis hoy Interstellar?

TAM TAM TAM TAM

-Sí, a las 8.

Sííííííííííííííííí

El factor inesperado, el factor sorpresa. Iba al cine convencido de que iba a ver la peli. Veo que no la echan y me voy decepcionado sabiendo que hoy no es el día. Y de repente … subidón. Sí que la echan, segrego dopamina a dolor y me pongo en una situación nunca antes vivida: voy a ver la peli que quiero ver pensando que no la podría ver, el factor sorpresa.

El resultado fue sin lugar a dudas la mejor experiencia que viví en un cine en mi vida. Llegando a extremos de emoción a los que nunca pensé que me pudiera llevar una película.

Como el resultado está plagado de spoilers lo compartiré con vosotros en otro post. Que además escribiré cuando vuelva a ver la peli en streaming.

Abriros en canal, emocionaros, dejad que cada una de las experiencias que os da la vida os de un chute de emoción. La vida es demasiado corta como para no permitírnoslo.

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