10 Cosas que hacer en Berlín antes de morir

THE PARTY (1)

La última vez que viajamos por Europa en familia, y la primera, fue hace cuatro años. Entre tanto vivimos en Brasil, conocimos alguna nueva isla desierta y paseamos un poquito por España. Esa última vez estuvimos en la Provenza y en la Costa Azul francesa. Un viaje muy chulo, que además hicimos de casualidad, no debíamos estar allí sino en Menorca. Algún día contaré la historia de ese viaje porque es precioso ver como las casualidades o la fuerza de tu mente puede llegar a cambiar las cosas.

El viaje por Francia lo hicimos después de que yo estuviera trabajando unos días en el festival de Cannes. Donde presentamos un proyecto de película en un foro de coproducción, así que allí estuve ejerciendo de productor ejecutivo de Visual Think Films durante unos días. El festival de Cannes se celebró de nuevo en mayo de este año, es siempre un lujo ver como el festival inunda de buenas películas la primavera, que normalmente llegan a nuestras pantallas en otoño. Sin pretender comparar mis humildes vídeos con las maravillosas películas de la selección oficial, sí planteo este relato como un homenaje a Cannes, al recuerdo del tiempo disfrutado por aquellas tierras, a Keith Richards, y a que el retorno se produzca el año que viene. Quiero volver, tengo un recuerdo fantástico de aquellos días, y quiero repetir. Con los años cada vez soy más niño. Los niños miran las películas una y otra vez porque saben lo que va a pasar, y ese conocimiento les da seguridad. A medida que crecemos tendemos a no repetir películas “porque ya la vimos”, y cuando crecemos un poquito más volvemos a repetir películas, supongo que para disfrutar de nuevo de experiencias que recordamos como maravillosas.

Y este año no estuvimos en Cannes. Fuimos a una ciudad donde se celebra un festival de cine de los grandes, aunque no en la época en la que se celebra el festival sino en primavera. Este año estuvimos en una ciudad que destila historia y creatividad en todas sus calles. En una ciudad que se debe visitar antes de morir, y en la que hay que hacer al menos diez cosas.

El viaje fue uno de esos viajes en familia que te unen más si cabe. Y al tercer día de viaje, debido a distintos avatares que nos fueron ocurriendo, Mailof comenzó a decir: “Estuviste en Berlín si …”.

Estuviste en Berlín si… viste una lluvia de meteoritos.

Estuviste en Berlín si… fuiste al Reichstag y empezaste a bailar como si fueras Charles Chaplin.

Estuviste en Berlín si… y finalmente la idea derivó en 10 cosas que hacer en Berlín antes de morir. Y este es el legado de nuestras últimas vacaciones.

10 cosas que hacer en Berlín antes de morir

 

1. Tomar un chocolate en Checkpoint Charlie… y que se te meta una pajita por la nariz.

2. Andar en bici… y que una ráfaga de viento te tire al suelo en Postdamer Platz.

3. Visitar la East Side Gallery… y quedarte dormido en la bici.

4. Hacerte fotos… haciendo el chorras.

5. Visitar el Reichstag… y bailar como si fueras Charles Chaplin.

6. Ir a Kreuzberg… y ver una lluvia de meteoritos.

7. Pintar… en el metro … en el museo … en todas las esquinas de Berlín.

8. Visitar la puerta de Brandemburgo… y encontrarse en medio de una manifestación de nazis contra ultraizquierdistas.

9. Visitar el museo del Holocausto… y jugar al escondite.

10. Reírte… tanto si estás en Berlín como en el fin del mundo. Debes reírte todos y cada uno de los días de tu vida.

Hay muchas más, aunque estas son las 10 que hicimos o, más bien, nos ocurrieron a nosotros. Confío en que os hayan gustado y os decidáis a disfrutarlas. Nosotros esperamos con ansia el nuevo período en que podamos vivir en familia las 24 horas del día, las próximas vacaciones.

Espero que os haya gustado, yo he disfrutado como un enano preparando la presentación. Y me he reído un montón recordando los momentos vividos.

 

email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *