Evolución

Evolución

-Yo soy así.

-Esto es lo único que sé hacer.

-Ya no tengo edad para aprender.

¿Qué habría sido de nosotros si las primeras células que poblaron este universo pensaran así? ¿O si cualquiera de los eslabones evolutivos pensara así?

¿Qué sería de nosotros?

Pues que no existiríamos.

Entonces, cuando alguien te dice alguna de esas frases, ¿en qué piensas?

Yo pienso, que si nuestros antepasados razonaran así no existiríamos y que si su pensamiento se expandiera por el mundo llegaría un momento en el que desapareceríamos. Y aunque suene retro, y pensando en el sujeto que dice la frase también pienso: multiplícate por cero.

¿O no?

Ya no. Ahora lo que pienso es que tiene que dejar de ser tan vago, familiarizarse con las múltiples oportunidades que le da su maravilloso y excelentemente evolucionado cuerpo y ponerse a trabajar. La evolución como todo requiere de un esfuerzo.

No nacemos con las características que nos gustaría tener, pero sí podemos dar los pasos para llegar a ser quien realmente queremos ser. Y ese ideal, no es difícil de imaginar, es un ideal que estará relacionado con la felicidad, con pasárselo bien, con disfrutar de todos y cada uno de los momentos de nuestra vida. Con centrarse en lo que realmente es importante para nosotros.Y para que eso sea así, el respeto tiene que ser el valor que rija nuestra vida, porque si te respetas a ti y respetas a los demás estás creando un entorno ideal para ser feliz, y si eres feliz tu vida tendrá sentido.

Creo que los beneficios de la evolución personal son palpables.

Y los prejuicios lo son aún más. El no evolucionar es un grandísimo problema, aunque no nos demos cuenta.

La sociedad evoluciona, y los individuos no evolucionan al mismo nivel. Problemas gravísimos que sacuden nuestra sociedad están relacionados con la imposiblidad de evolucionar de muchos. Prefiero poner verde al de abajo porque se emborracha todos los días, regocijarme en el mal ajeno o simplemente ser el de abajo que se emborracha todos los días; para evitar pensar y evolucionar. ¿Para qué voy a evolucionar? Pues te lo estoy diciendo, para ser feliz y hacer feliz a los tuyos.

Sí.

Ráyate. Aprende. Evoluciona. Sé feliz. Haz feliz a los tuyos.

Pongamos algún ejemplo.

El machismo

El dichoso machismo, en una de sus mil acepciones.

Una casa en la que hay un hermano y una hermana. Mamá y la hermana hacen todas las tareas de casa, mientras papá y el hermano ven el fútbol, duermen o se rascan los cojones. Da igual lo que hagan, en definitiva no hacen nada. Papá cuando no tiene la comida en la mesa a su hora grita tanto a mamá como a la hermana. El hermano se casa y crea una familia. En ese momento se debería encontrar en el dilema de si seguir lo aprendido o cambiar. Pero ni piensa en ello, ¿para qué va a cambiar? ¿Para qué va a hacer la comida, fregar los platos, llevar a los niños al cole, hacer la compra, lavar la ropa, plancharla, colocarla en su sitio; para que va a pasar el aspirador o fregar?, ¿para qué? Pudiendo estar tumbado en el sofá bebiendo cerveza, o directamente en el bar emborrachándose. Pues para nada. No lo hace.

Muy mal.

Tienes que cambiar y compartir las tareas en casa. ¿Para qué? Para ser feliz. Para estar más cerca de los que quieres, para avanzar en un paso evolutivo que va demasiado despacio. El puto paso evolutivo de la igualdad.

-No creo en las cuotas.

Pues empieza a creer, porque es el único camino para que la igualdad emerja de una vez.

Tenemos que conseguir que ese hermano cuando se vaya a su nueva casa a formar su familia comparta todas las tareas de casa con su mujer, ¿cómo? Pues, no sé, quizá deberíamos decirle a Jorge Javier que monte un reality en el que cambien los roles de la pareja durante un buen tiempo, un curso completo de Septiembre a Junio estaría bien. El hombre tiene que hacer las tareas de casa y la mujer tiene libertad para ayudarlo o para hacer las tareas del hombre, es decir emborracharse bebiendo cervezas en el bar. Estoy seguro de que de aguantar, antes de navidades serían felices, estarían más tiempo juntos, se ahorrarían una pasta en alcohol, ganarían en esperanza de vida, y … ahora sí, evolucionarían.

Hay que joderse. Ese no es el camino, aunque podría ayudar. El camino es la educación.

Pongamos otro ejemplo.

El trabajo 

La forma de trabajar está evolucionando a una velocidad nunca antes vista. ¿Y tú qué haces?

-Yo esto no lo sé hacer.

-Hasta aquí podía llegar.

-No tengo edad para aprender eso.

Este es un elemento conflictivo, porque el trabajo evolucionará hasta tal punto que prácticamente no seremos necesarias las mujeres ni los hombres para ejercerlo.

-¿Y a qué nos dedicaremos?

Seguro que se te ocurren cosas mejores que hacer que trabajar por un salario, o ¿no?

Lo jodido será la fase de transición en la que el sistema productivo evolucione pero no a la misma velocidad que el sistema económico que irá por detrás, en ese contexto se vivirá mucha pobreza, se pasará mucha hambre y será uno de los peores momentos de la historia de la humanidad. Y no pienses que no lo vas a vivir, está a la vuelta de la esquina.

Los trabajos que requieran de una mayor actividad intelectual serán los últimos en desaparecer, mientras que los trabajos físicos serán los primeros. Es lógico ¿no? Se necesitan mentes pensantes para crear los robots y máquinas que realicen nuestro trabajo en el futuro. Sin embargo todo el trabajo físico acabará siendo hecho por máquinas. Y aquí se manifiesta el principio de la ley de la evolución de Darwin. “Sólo los más fuertes sobreviven”, en este caso “Sólo los que tienen trabajos con mayor actividad intelectual sobreviven”. ¿Dónde quieres estar?

Ya hay restaurantes sin camareros, robots que limpian la casa, robots que construyen coches, coches sin conductor, ecommerce en el que haces la compra de forma automatizada, robots para gestionar almacenes, …

Evoluciona tío, que te pillan. Y como te dije el período en el que la evolución en el sistema productivo vaya por delante de la evolución del sistema económico va a ser muy jodido.

Evolución como camino para ser feliz 

Evolucionar está intrínsecamente ligado con aprender, y aprender es de las mejores cosas que nos pueden pasar. Cuando aprendemos segregamos dopamina a chorros, y cuando segregamos dopamina somos felices.

Una característica común de los ejemplos que se incluyen en este post, es que implica dar un paso adelante, rayarse y aprender nuevos caminos, nuevas formas de relacionarse con los demás. En el primer caso, para romper con tradiciones estúpidas y en el segudndo caso por pura supervivencia. Ese aprendizaje nos lleva a evolucionar y esa evolución a ser felices. Pero no sólo a nosotros, sino también a los nuestros. A la gente que nos rodea. ¿Y hay algo mejor en esta vida que ser feliz junto a los tuyos?

Ráyate. Aprende. Evoluciona. Sé feliz. Haz feliz a los tuyos.

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